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domingo, 19 de enero de 2014

Contenidos del libro “Bases, mediaciones y futuro de la EaD en la sociedad digital”

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En una entrada anterior de este blog me referí a la justificación que para mí supuso escribir el libro editado por Síntesis Bases, mediaciones y futuro de la educación a distancia en la sociedad digital. VER.

El título del libro está bien pensado, Bases, mediaciones y futuro de la educación a distancia en la sociedad digital. En los trabajos de máster, de doctorado, en las tesis doctorales, etc., siempre solicitamos a los autores que cuiden el título del trabajo. En nuestro caso no se trata de un título pensando en el marketing sino un título que supone una referencia clara al contenido, y expresado con el menor número de palabras posibles, y salieron muchas. Para explicarlo de otra manera les ofrezco la figura o gráfico que acompaña a esta Introducción. Si un título debe dar pistas sobre un contenido, una figura, un gráfico, debe significar la representación sencilla de un fenómeno, idea, concepto, etc., de forma que pueda captarse visualmente.

Pues ese es nuestro gráfico o figura. Un esquema en el que pintamos tres grandes ámbitos de reflexión y propuestas en el libro: las bases, las mediaciones y el futuro de la EaD...

sábado, 11 de enero de 2014

Justificación libro "Bases, mediaciones y futuro de la EaD en la sociedad digital"

Bases2En las páginas relativas a la "Introducción" del libro: García Aretio, L. (2014). Bases, mediaciones y futuro de la educación a distancia en la sociedad digital. Madrid: Ed. Síntesis, escribí el siguiente texto:
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El inglés Isaac Pitman en 1840 programó un sistema de taquigrafía a base de tarjetas e intercambio postal con los alumnos, y la norteamericana Anna E. Tickner en 1873 fundó una sociedad de promoción del estudio en casa en la que el intercambio de correspondencia entre profesores y estudiantes, el envío de guías de estudio y la realización de pruebas de evaluación, conformaron parte importante de la organización. Nunca pudieron imaginar Isaac y Anna que aquellos primeros pasos en una acción formativa, en la enseñanza de una competencia, de una habilidad o destreza, que se atrevieron hacer de forma radicalmente distinta a como dictaban los cánones de cualquier proceso de enseñanza-aprendizaje, pudieran tener el alcance que hoy muestran tantas iniciativas de educación no presencial. Son cientos de miles los ciudadanos que han seguido, siguen o seguirán alguna carrera, programa o curso a través de modalidades a distancia en cualesquiera de sus formatos y desde cualquiera de los rincones del globo.

Si en estas modalidades a distancia fuésemos capaces de consolidar las bases teóricas, los fundamentos metodológicos, las aplicaciones tecnológicas, así como los procesos rigurosos de planificación y diseño, estaríamos apostando por un cambio definitivo en la conformación de una educación que, sin prescindir de los esquemas habituales, propone otras maneras, igualmente válidas, para la consecución de finalidades de alto valor formativo.

La sociedad del conocimiento o uno de sus términos derivados, la sociedad digital que nos está tocando disfrutar es distinta. No hemos de remontarnos a los grandes espacios de tiempo del tránsito de una sociedad a otra (agrícola, industrial, postinduistrial). La sociedad de hoy ya es muy diferente a la de hace cuatro décadas. Es diferente, incluso, a la de hace una década. Nuestro mundo está asido a un entorno digital que nos ofrece ambientes y escenarios bien diferentes a los de hace poco. Nuestras relaciones con los otros son en mucho mayor porcentaje mediadas que directas y presenciales. Hemos roto muchas coordenadas, no sólo las del espacio y tiempo, que nos obligan, ¿o invitan?, a vivir de otra manera. La cultura de la pantalla se ha impuesto...

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sábado, 4 de enero de 2014

Web 2.0 vs Web 1.0 (14.1)

En octubre de 2007, publicaba uno de mis editoriales mensuales en el Boletín Electrónico de Noticias de Educación a Distancia (BENED) que titulé Web 2.0 vs. Web 1.0. Retomo aquel texto y lo ofrezco hoy en este blog, con algún leve retoque y adaptación.
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Evolución frente a ruptura
Hace pocos años, si querías estar a la moda bastaba decir que se trabajaba, conocía o utilizaba la Web 2.0, ese concepto surgido en el año 2004, acuñado por Tim O’Reilly, propietario de la empresa editorial de libros de informática, O'Reilly Media. La idea caló hasta extremos en la opinión pública y todos, autores, usuarios, empresas y proyectos hablaban de la 2.0 y se etiquetaban como tal. Si entonces utilizabas la que los de la Web 2.0 denominaban como Web 1.0, eras antiguo, no social y poco menos que ignorante en este campo. Y esto lo afirmaban algunos cuando la penetración social de Internet era la que era y ya quisiéramos que esa penetración hubiese sabido (supiese hoy) explotar 100% las posibilidades de la denominada Web 1.0, cuando mucha parte de la sociedad mundial, ni siquiera conocía Internet. Es decir, social, social es la escritura, son los signos, el texto… Ahora bien, lo social en este caso se identificaría con la posibilidad casi universal en su uso, otra cuestión es a dónde llegan o pueden llegar los escritos realizados, por ejemplo, sobre una hoja de papel.

Más allá de la realidad que supuso esta nueva generación Web, el marketing, como siempre que surge algo nuevo con previsible impacto social, lo trata de aprovechar y no resultaba entonces raro que autores, empresas, organizaciones, instituciones, etc., se catalogasen, como decíamos antes, como de la generación 2.0. Así se hablaba (se sigue hablando) de herramientas 2.0, contenidos 2.0, empresas 2.0, periodismo 2.0. gobierno 2.0, e-learning 2.0, usuarios 2.0, vida 2.0, etc. 2.0. No sería extraño (decía entonces) que pronto (es decir, hoy) quienes realmente utilizan herramientas 2.0 y manejan los contenidos, informaciones y datos con ese enfoque, quizás prefieran no catalogarse ya con esos dígitos (2.0) dado que otros los estén desnaturalizado. Pues eso, hoy ya sucede esa previsión mía de hace más de seis años.

Algunas preguntas recurrentes que se hacían entonce: ¿trabaja usted con 2.0?, ¿su empresa es 2.0?, ¿basan su sistema de enseñanza-aprendizaje en 2.0? Y, decíamos, habrá que correr, porque cuando nos descuidemos llegará, quizás, la Web 2.5, o la 3.0. Web esta última ya denominada por Markoff (2006) como Web del sentido común al sumar a la Web semántica la inteligencia artificial. Pues ustedes dirán que está pasando más de seis años después.

En enero de 2004, el año que nacía la expresión Web 2.0, señalaba yo en el editorial del BENED de ese mes, al referirme a los beneficios de los sistemas digitales de enseñanza y aprendizaje, es decir, de los sistemas basados en la Web, entre otras ventajas, las siguientes (en 2004):...