Nuestros intereses hoy son cambiantes, poco estables, todo es pasajero, ligero, escurridizo. ¿Cuánto duran los principios, los valores, las concepciones sostenidos en cimientos tan débiles sobre los que actualmente construimos?, ¿cuánto rastro real dejan algunos acontecimientos sociales, políticos, religiosos,... transcurrido cierto tiempo? Bauman lo tiene claro, para él, en la modernidad líquida, nada es estable, es eso, líquido, casi nada deja rastro, como el tren, dice él, que pasa sobre los raíles y no deja ninguna huella en la tierra...
miércoles, 13 de enero de 2016
Bauman, modernidad líquida y redes sociales
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