martes, 3 de febrero de 2015

Abuelo, ¿pero tiene wifi?

Hace como dos años mis dos nietos mayores contaban respectivamente con 8 y 9 años. Nos disponíamos a viajar a otra ciudad española (Badajoz) a 400 kms. de Madrid para participar en la boda de un familiar muy querido. Me encargué de realizar las reservas para mis hijos y sus familias en un hotel de Badajoz. Tras esta reserva, como buena parte de los fines de semana, tuve ocasión de coincidir con hijos y nietos.

Pues bien, cuando durante la comida les comuniqué que las reservas en el hotel de Badajoz estaban hechas, que se trataba de un buen hotel con excelentes servicios, etc., casi a la vez, esos dos nietos, no me preguntaron si en ese buen hotel había sala de juegos, o jardín, o buenas habitaciones, o TV con canales de pago, o buen restaurante, o..., la pregunta casi simultánea de los dos, fue "Abuelo, ¿y ese hotel, tiene wifi?".

Maslow
Abraham Maslow
No les preocupaba la distancia desde Madrid a Badajoz, ni la comida, ni la ropa, ni qué otros niños asistirían a la boda, pareciera que la necesidad primaria de estos niños era la existencia o no de red wifi en el hotel. Ellos muy felices al confirmar el abuelo que, en efecto, el hotel contaba con ese servicio para sus respectivas tabletas digitales. Ya está, todo resuelto.

¿Somos conscientes de hasta qué punto están cambiando los hábitos en las sociedades desarrolladas, está volteándose la jerarquía de algunas de nuestras necesidades?, ¿se removerí la jerarquía de Maslow, al menos en los países de nuestro entorno? Si estos niños comen mal o poco, les importa menos.

Si no ubicamos esa necesidad de conectividad en la base de la hipotética pirámide, que sería demasiado, ¿en qué lugar la insertaríamos?, porque esos son los niños, pero ¿cuántos adolescentes, jóvenes y adultos tienen o tenemos un alto grado de dependencia de Internet?

¿Recuerdan aquel estudio de hace dos o tres años, realizado en Reino Unido y replicado posteriormente por otro paralelo de Telefónica en España y referido a los adolescentes? Allí surgían resultados tales como que el 55% de los encuestados no podía vivir sin Internet o que uno de cada tres valoraba Internet por encima de la comida, el agua o el aire.

¿Es Internet, son los artefactos y artilugios digitales, la conectividad permanente para nosotros una necesidad?, ¿dónde ubicarla? Quizás sería demasiado proponerla en la base, porque sin cubrir las fisiológicas, no somos nadie. Pero por encima de ellas, ¿dónde situar para un sector amplio de población de países desarrollados la necesidad de mantenerse conectado, sea por ADSL, fibra, satélite, wifi, 3G, 4G, LTE, o lo que venga?...